Palazzo Dama en Roma – Un clásico con vistas al Tíber
Otra cara de Roma en el Palazzo Dama
Roma es, sin dudas, la ciudad que más veces visité en Europa. Cada vuelta es distinta, pero el amor es siempre el mismo. Justamente por eso, elegir bien el alojamiento no es un detalle menor para nosotros ya que puede transformar por completo la experiencia.
Hasta ahora, nuestras estadías solían concentrarse en los alrededores de Piazza di Spagna, pero en este viaje decidimos cambiar de aire. Queríamos conocer otra cara de Roma, y qué mejor que hacerlo con el Tíber asomándose por la ventana.
Así fue como llegamos a Palazzo Dama, un hotel que nos conquistó desde el primer vistazo con su elegancia serena y pileta en plena ciudad, como un oasis inesperado.
Ubicación estratégica, sin perder la calma
El hotel está ubicado a pasos de Piazza del Popolo, en el elegante barrio de Prati, muy cerca de Villa Borghese. Es una zona lo suficientemente retirada del caos turístico como para regalar silencio, pero a la vez perfectamente conectada con los imprescindibles romanos.
Despertar con vista al río y caminar hasta el centro histórico o el Vaticano en pocos minutos fue un lujo cotidiano que valoramos muchísimo en este viaje.

Un palazzo en Roma con pasado aristocrático
El Palazzo Dama fue la residencia de la familia Malaspina, y su nombre rinde homenaje a Anna Maria Malaspina, una marquesa del siglo XVIII famosa por su refinamiento.
La arquitectura original se conserva intacta, con su escalera de madera noble, vitrales y detalles Art Nouveau, combinados con toques de diseño italiano contemporáneo. Todo respira historia sin ser solemne. La sensación es la de estar en una residencia privada, no en un hotel convencional.


Habitación con balcón al Tíber
Nuestra habitación era amplia, silenciosa y decorada con un estilo sobrio, de excelente gusto. Todo estaba pensado para el confort: ropa de cama suave, iluminación cálida, amenities bien seleccionados.


El balcón privado que daba al río fue el gran protagonista. Nos regaló amaneceres dorados y atardeceres tranquilos para relajarnos después de la actividad del día.
Desayuno con luz, sabor y atención cuidada
El salón donde se sirve el desayuno es encantador, inundado de luz natural y con un ambiente tranquilo que hace que quieras quedarte más tiempo del previsto.
La propuesta era variada y cuidada: pastelería fresca, frutas, jugos naturales, preparaciones al momento y una atención atenta pero sin invadir.
Ese tipo de desayuno donde todo está en su lugar y hasta el detalle más pequeño parece pensado para que el día empiece bien.


Un jardín con pileta en el corazón de Roma
En una ciudad donde los metros cuadrados son tesoro, tener una pileta exterior rodeada de limoneros y olivos es un verdadero privilegio. Después de caminar todo el día, volver al hotel y zambullirse en ese jardín secreto fue uno de los grandes placeres del viaje.

Un verdadero refugio donde Roma se siente solo tuya.
Nuestra experiencia en Palazzo Dama
La atención fue impecable de principio a fin. El equipo del hotel se mostró siempre disponible, con un trato amable, profesional y eficiente. Todo fluyó con naturalidad, desde el check-in hasta los consejos que nos dieron para movernos por el barrio.
Palazzo Dama fue mucho más que un lugar donde dormir. Fue una experiencia que combinó elegancia, historia, servicio de alto nivel y una ubicación perfecta para redescubrir Roma desde otra perspectiva.

Datos útiles del Palazzo Dama
📍 Dirección: Lungotevere Arnaldo da Brescia, 2, Roma
🌐 Reservas: Palazzo Dama Hotel & Spa
📌 Zona: Prati / Piazza del Popolo
¿Querés que tu alojamiento forme parte de esta selección de hoteles con historia y estilo? Escribinos a hola@italiabyflor.com
✨ Lo mejor de Palazzo Dama (según nuestra experiencia)
- Balcón con vista al Tíber
- Pileta exterior rodeada de vegetación
- Estilo refinado con historia aristocrática
- Atención cuidada y desayuno luminoso
